martes, 2 de diciembre de 2008

El orígen del mal

Como les contamos anteriormente jovenes pubertos, los primeros cuatro guardianes del Altisimo fueron Descartes, Newton, Einstein y Mendel...pero un evento acontecio durante la ceremonia de nombramiento.

De entre los pupilos de nuestro Señor, fieles adoradores del sagrado vello mentolar, uno se destacaba respecto al resto. Este joven era conocido como Oscar Ruperto Landolfi. Su interpretación de las parábolas y la aplicación de las enseñanzas obtenidas eran increíbles; siempre estaba un paso más adelante que el resto. Sin embargo, su alma estaba corrompida por la codicia y el hambre de gloria.

Ramon Rá, amo y señor de la materia, el tiempo y el espacio, conocía el alma de su estudiante, y en ella no encontro ningun ideal que fuera semejante a los propios. Esto fue lo que condenó a Landolfi.

Llegado el momento de nombrar a los guardianes durante la gran ceremonia, Ramon Ra nombró a los ya mencionados personajes uno a uno.

Landolfi, al no escuchar su nombre a medida que las Materias eran asignadas, se retorcia en un mar de odio y cólera, mezclado con una imprevista erupción de acné y gonorrea, despotricó contra nuestro Señor y todas sus enseñanzas.

Ramon Ra fue clemente con él, quiso ofrecerle un puesto de lustra botas o al menos que permanezca entre los pupilos y que espere al momento propicio. Le explicó que sus habilidades superaban las de los demas, pero que su alma aún necesitaba madurar. Le dijo que ante sus ojos, él todavía era un panquque.

De los ojos de Oscar Ruperto brotaron lípidos, redox sin balancear y acido sulfúrico al 99% y ante esta última frase, se lanzo contra el Grande e intento herirlo, pero como era de esperarse, Ramon Ra, oh gran señor de la Materia, lo detuvo con la calidez de sus ojos esmeraldas con estructura de mosaico fluido y encerró a Landolfi en un loo infinito de gusano,creado por la grandeza de su
mente.

De esta forma, Oscar Ruperto quedó atrapado en el infinito, y su amenaza quedó eliminada.



O al menos fue asi durante un tiempo...

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